ANTÍGONA

Ant铆gona

Una ciudadana de Tebas tiene la oportunidad de hablarle p煤blica y directamente a Creonte, el rey. 脡l es un hombre inteligente y vanidoso, por lo que ella busca la provocaci贸n exacta, esa que cimbre tanto el ego como el discurso. Su objetivo, un debate p煤blico sobre la sentencia de muerte que recientemente impuso a Ant铆gona por enterrar el cad谩ver de su hermano.

La situaci贸n de Ant铆gona es complicada. Polinices, uno de sus hermanos, reclamaba el trono de Tebas por ser hijo de Edipo; Eteocles, otro hermano, ped铆a lo mismo. El primero abandon贸 la ciudad para despu茅s declararle la guerra y atacar con fuerza. Ambos murieron y Tebas gan贸 la guerra. Eteocles trascendi贸 como h茅roe, Polinices como traidor; Creonte determina que la traici贸n del segundo amerita un castigo humillante y ejemplar: no enterrar su cad谩ver.

Para la ciudadana de Tebas que goza del beneficio de la tribuna, la acci贸n de Ant铆gona es un acto de desobediencia civil pac铆fica y amerita, por lo menos, una conversaci贸n amplia.

La obra de teatro termina por ser un debate pol铆tico salvaje. La estructura se sostiene por la insistencia en reflexionar sobre los actos simb贸licos de manera fabular.

Los pol铆ticos pasan a la historia por su administraci贸n de s铆mbolos, no por el grueso de su trabajo. Sin embargo, algunas acciones se vuelven ic贸nicas porque la sociedad -y no el aparato oficial- se encarga de visibilizarlas. El manejo de la informaci贸n y los medios masivos de entretenimiento nos han orillado a ver el mundo de manera simple; con esta apuesta se busca recuperar la complejidad perdida, poniendo en crisis el inalterable perfil tir谩nico de Creonte y la incuestionable civilidad de Ant铆gona que el mito original habitualmente plantea.

Es probable que el proyecto de rehumanizar al hombre, la mujer, desespere ante su inabarcabilidad y encima camuflaje la barbarie; pero si la obligaci贸n del arte es generar pensamiento, hemos de combatir la inercia de contemplar el mundo de manera maniquea. La realidad es nuestra y tenemos que recuperarla.

David Gait谩n