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“Si te dan su apoyo,
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ENTREVISTA EL MUNDO

‚ÄúCAMBIAREMOS LAS L√ďGICAS MASCULINAS"

Nunca antes hab√≠a sucedido. Tres teatros p√ļblicos ser√°n dirigidos por mujeres en Madrid y EL MUNDO ha reunido a una decena de brillantes profesionales para hablar de esta nueva situaci√≥n y de las barreras a√ļn por derribar"

José Luis Romo 19/12/2016


La cita tiene lugar una ma√Īana de niebla londinense en un teatro con nombre de mujer, el Mar√≠a Guerrero, sede del Centro Dram√°tico Nacional, y la fotograf√≠a para el reportaje se toma en torno a un cartel modernista de Margarita Xirgu. Este par de actrices que se convirtieron en empresarias y tomaron las riendas de su carrera cuando a√ļn no ten√≠an ni derecho a voto son un ejemplo para las mujeres que luchan por la igualdad en las artes esc√©nicas.

Una causa a la que, seg√ļn los datos de la asociaci√≥n Cl√°sicas y Modernas, presidida por la escritora Laura Freixas, a√ļn le quedan muchas batallas:¬†En el a√Īo 2014 se estrenaron en Espa√Īa 977 montajes, cuya autor√≠a correspondi√≥ a 1.055 personas, de ellas un 78% fueron varones y s√≥lo un 22%, mujeres. Adem√°s, tan s√≥lo 224 mujeres ejercieron como directoras de escena, mientras que 758 varones s√≠ pudieron desarrollar sus ambiciones art√≠sticas.¬†Es decir, las dramaturgas y directoras ni siquiera llegan a ocupar la autor√≠a o direcci√≥n en un cuarto de la producci√≥n teatral patria.

Y pese al rigor de las estad√≠sticas algo se mueve.¬†En 2017, por primera vez en la historia, habr√° tres mujeres programando teatros p√ļblicos en Madrid. A Helena Pimenta, que lleva ya cuatro a√Īos con las riendas de la Compa√Ī√≠a Nacional de Teatro Cl√°sico se han sumado Natalia √Ālvarez Sim√≥, codirectora de los Teatros del Canal junto a √Älex Rigola, y Carme Portaceli, quien se ha convertido en la primera f√©mina en dirigir el Teatro Espa√Īol desde 1583. ¬ęSe dice pronto, ¬Ņeh?¬Ľ, exclama la catalana. Otra raz√≥n para el cambio: en 2016, los dos Premios Nacionales de Teatro han sido para f√©minas. El de Literatura Dram√°tica, dotado con 20.000 euros, para Lola Blasco por su pieza 'Siglo m√≠o, bestia m√≠a' y el Nacional para Concha Velasco por sus trabajos de madurez. S√≠, algo se mueve.

Con este motivo, EL MUNDO ha reunido a una decena de mujeres que, con su talento y trabajo, est√°n contribuyendo a que se resquebraje ese techo de cristal... que ellas a√ļn ven como de ¬ęhormig√≥n armado¬Ľ. Adem√°s de las anteriormente mencionadas (Portaceli, Pimenta, √Ālvarez Sim√≥ o Blasco), acuden al encuentro la veterana productora Concha Busto. ¬ęCuando empec√© me preguntaban que d√≥nde estaba mi padre para negociar con √©l¬Ľ, cuenta divertida a sus compa√Īeras; las directoras Laila Ripoll, Pepa Gamboa y Tamzin Twonsend, quien logr√≥ uno de los mayores √©xito del teatro espa√Īol con¬†El m√©todo Gr√∂nholm¬†(m√°s de 700.000 espectadores y 800 funciones) y las dramaturgas Mar√≠a Velasco, cuya pieza¬†L√≠brate de las cosas hermosas que te deseo¬†acaba de ser traducida al franc√©s, y Luc√≠a Carballal, primera dramaturga becada por el Teatro Pav√≥n Kamikaze de Miguel del Arco.


TEATROS P√öBLICOS.¬†Si alguien cree que reunir a 10 mujeres dedicadas a la escena puede desembocar en una lucha de egos o vanidades, descuide, se trata de un t√≥pico m√°s. √Čste sin relaci√≥n con la realidad. Todas bromean y se divierten frente al fot√≥grafo. Carme Portaceli no duda en tirarse al suelo y posar a lo Norma Duval. ¬ę¬ŅPero con esta postura no se me ver√° mucho culo, ¬Ņno?¬Ľ, exclama ante las risas del resto. Pasadas las 70 primaveras, Concha Busto sugiere posar ella misma en el suelo. ¬ę¬°Que se note que hago Pilates!¬Ľ.

En este distendido ambiente, podr√≠a parecer que no existen problemas en la profesi√≥n y, sin embargo, hay mucha tela que cortar. Abren fuego las tres directoras de teatros p√ļblicos. Tanto Pimenta, como Portaceli y √Ālvarez Sim√≥ coinciden en el hecho de que haya tres mujeres tomando decisiones ya es un s√≠ntoma de que algo est√° cambiando. ¬ęMe hab√≠a sentido sola en la CNTC, porque los referentes femeninos nos han faltado en muchos momentos y la llegada de estas mujeres ha sido un alivio¬Ľ, cuenta Pimenta, que este a√Īo ha vuelto a triunfar con¬†El perro del Hortelano¬†y, a comienzos de 2017, reestrenar√° en el Teatro de la Comedia¬†El Alcalde de Zalamea.

¬ęNos ha costado mucho conquistar el terreno p√ļblico, y hemos tenido que hacerlo adapt√°ndonos a l√≥gicas masculinas. Ahora tenemos que empezar a cambiarlas. Por ejemplo, esas cosas de plantear las situaciones como campos de batalla no es algo que vaya con nosotras¬Ľ, se√Īala √Ālvarez Sim√≥. Una afirmaci√≥n con la que est√° de acuerdo Portaceli: ¬ęVenimos de un modelo heteropatriarcal en el que s√≥lo hab√≠a una manera de hacer las cosas y hay que acabar con √©l. Yo veo que Helena, por ejemplo, tiene una forma de trabajar m√°s horizontal y menos jerarquizada que la de la mayor√≠a de los hombres. Estoy cansada y, perdona la expresi√≥n, que esos egos que necesitan mear en la puerta para marcar el territorio. Creo que nosotras vamos a aportar una √≥ptica m√°s dialogante e integradora, como hemos estado arrinconadas tanto tiempo no vamos a hacer lo que nos han hecho a nosotras¬Ľ.

Pregunta.-¬†Ahora tienen poder para ayudar a otras mujeres. Ernesto Caballero en el Centro Dram√°tico Nacional ha firmado un acuerdo con la asociaci√≥n Cl√°sicas y modernas por el que se comprometi√≥ a que, al menos, un 40% de la programaci√≥n del CDN tuviera mujeres al frente de los montajes. De hecho, por primera vez el Mar√≠a Guerrero ha abierto temporada con un texto escrito y dirigido por una mujer (El cielo que me tienes prometido, de Ana Diosdado). ¬ŅQu√© opinan sobre las cuotas?

Helena Pimenta.-Yo estoy a favor de que haya una mirada igualitaria e integradora y, como las mujeres no son tan visibles, hay que acentuarla m√°s. En el teatro cl√°sico, los repartos est√°n muy desequilibrados. Siempre hay muchos m√°s personajes masculinos. Por eso, en mis espect√°culos siempre intento que haya el m√°ximo n√ļmero de mujeres posible, o lo intento equilibrar de otras maneras... Lo que no quiero es que se vean las oportunidades como favores, que la gente diga √©sa est√° ah√≠ porque es de cuota. Me rebelo contra eso. Quiero que se vea que es por la val√≠a.

Natalia √Ālvarez Sim√≥.-En danza no hay tanta desigualdad como en el cl√°sico. Para m√≠ las cuotas pueden tener un sesgo peyorativo, porque t√ļ seleccionas a una persona para cumplir una cuota y, realmente, lo que hace falta es valorar el trabajo de las mujeres. Yo voy a atender a todas las creadoras que vengan con un buen curr√≠culum. No creo que la cuota tenga que ser un fin en s√≠ mismo.¬†El problema es la falta de conciencia, no ver el problema de la desigualdad.

Carme Portaceli.-¬†Mi sue√Īo es hacer paritario el Teatro Espa√Īol.¬†Y adem√°s me sale con naturalidad, de verdad. Ahora hay mucha gente joven empezando maravillosa. Vas al off y encuentras a chicas y chicos extraordinarios, lo que ocurre es que luego, con el tiempo, te das cuenta de que, de ese chico y chica que promet√≠an, s√≥lo √©l ha subido en su carrera. Y eso no puede ser. Tenemos que ser un espejo de la sociedad y eso implica ir al 50%, que de hecho, si fu√©ramos un reflejo fiel nosotras ser√≠amos el 50% m√°s dos. No puede ser, como me he encontrado, teatros con 36 espect√°culos programados y s√≥lo uno de una mujer. Eso me parece una broma de mal gusto.


LA INVISIBILIDAD. Precisamente, Pepa Gamboa estrenar√° en enero la nueva etapa de Portaceli como directora del Teatro Espa√Īol con una versi√≥n de¬†Fuenteovejuna, protagonizada por las vecinas gitanas del barrio de El Vacie, con las que ya hizo¬†La Casa de Bernarda Alba. Una apuesta por la pluralidad. Adem√°s, la sevillana prepara con el Teatro Calder√≥n de Valladolid una adaptaci√≥n de la oscarizada pel√≠cula¬†El fest√≠n de Babette¬†con ancianos, algunos de ellos no profesionales. ¬ęMe gusta complicarme la vida¬Ľ.

Como ella, Laila Ripoll y Tamzin Townsend tambi√©n hacen doblete esta temporada. La primera ha colgado el cartel de no hay localidades en la sala peque√Īa del Mar√≠a Guerrero con¬†C√°scaras Vac√≠as, una estremecedora historia sobre la experimentaci√≥n nazi con discapacitados en el castillo de Hartheim (su anterior incursi√≥n en el Holocausto con¬†El tri√°ngulo azul¬†ya le vali√≥ el Premio Nacional de Literatura Dram√°tica en 2015, junto a Mariano Llorente, y el MAX a la Mejor Autor√≠a), y en marzo estrenar√° su versi√≥n de¬†La jud√≠a de Toledo, de Lope de Vega, en el Teatro de la Comedia. En cuanto a la brit√°nica Townsend, a√ļn mantiene en la cartelera madrile√Īa¬†La sesi√≥n final de Freud,¬†con Helio Pedregal, y su comedia sobre veteranos de la I Guerra Mundial,¬†H√©roes, protagonizada por I√Īaki Miram√≥n, Juan Gea y LuisVarela, prosigue su gira nacional tras haber dejado el Teatro Reina Victoria. Pese al √©xito actual del que gozan, este tr√≠o coincide que muchas veces se sienten ¬ęinvisibles¬Ľ. De ah√≠, que vean indispensables las cuotas.

Laila Ripoll.- Claro que son necesarias.¬†Si no se obliga a los gestores a que se acuerden de nosotras, no lo hacen. Y eso que luego ofrecemos excelentes resultados. S√≥lo tienes que ver la lista de los premios nacionales de cultura de este a√Īo. Mayoritariamente han sido para mujeres. No hay un problema de que estemos menos preparadas o tengamos menos talento, el problema es que quien dirige normalmente es var√≥n y no se acuerda de que hay personas que no son varones.

Tamzin Townsend.-¬†F√≠jate, como es lo de la visibilidad que, a m√≠, a√ļn me dice mucha gente que no me hab√≠a puesto cara...

Pepa Gamboa.- ¡Ni a mí! Y he hecho cosas incluso en Nueva York...

P.-¬†¬ŅCreen que se les exige m√°s que a los hombres?

P.G.- Por supuesto. Nosotras siempre tenemos que acertar, no se nos permite un resbalón. Hay cantidad de directores que tienen espectáculos fallidos, pero si eso le ocurre a una mujer se suele ser mucho más cruel.

L.R.-¬†Hay muchas mujeres que, si fueran hombres, trabajar√≠an mucho m√°s.¬†F√≠jate en Tamzin habiendo dirigido¬†El m√©todo Gr√∂nholm¬†podr√≠a haberse dormido en los laureles de haber sido var√≥n y, sin embargo, ella tiene que estar peleando permanentemente¬†y diciendo: ¬ęOye que estoy aqu√≠, llamadme¬Ľ. Porque a los hombres no se les ocurren nuestros nombres, no les venimos a la cabeza. Y, adem√°s, se conf√≠a menos en nosotras cuando se nos dan las oportunidades, porque siempre nos mandan al s√≥tano, a las salas peque√Īas o de c√°mara.

T.T.-Yo estoy convencida de que mi carrera hubiera tenido mucha m√°s repercusi√≥n de haber sido un hombre, que todo hubiera sido muy diferente. Realmente, en ese momento en el que estaba haciendo estos √©xitos (El m√©todo Gr√∂nholm,¬†Un Dios Salvaje...), ten√≠a un beb√© de un a√Īo y una ni√Īa de tres. Iba a trabajar desde Barcelona y todo sal√≠a bien, pero ten√≠a la mente en otras cosas a la vez, que si el ni√Īo ten√≠a fiebre, que si los deberes del colegio... Es muy dif√≠cil para nosotras estar enfocadas totalmente en el trabajo. Hay tantas cosas que exigen nuestra atenci√≥n que creo que perdemos muchos trenes por no estar al 100% aunque queramos. √Čse es un problema que no tienen nuestros compa√Īeros masculinos.

P.G.- Exacto, para nosotras nunca existe ese reposo del guerrero.


LA VERG√úENZA.¬†Las dramaturgas Lola Blasco, Mar√≠a Velasco y Luc√≠a Carballal pertenecen a una generaci√≥n posterior. Ninguna ha cumplido los 40, acumulan distinciones y reconocimientos y, sin embargo se enfrentan a los mismos problemas que sus antecesoras. Quiz√°s por ello, Carballal, quien actualmente escribe una pel√≠cula junto a Ram√≥n Salazar y prepara un espect√°culo con LAZONA, la misma productora de La piedra oscura, diga que ¬ędeber√≠a darnos rubor seguir con este debate en 2016. Estoy deseando que podamos dejar de hablar de estas cosas. Creo que existe m√°s inter√©s por autoras ahora que hace 10 a√Īos. Se nota que algo est√° sucediendo y yo me siento beneficiada de ello. No me faltan oportunidades de trabajo pero no por eso me siento optimista, porque piensas en el colectivo y te das cuenta de que no es normal la desigualdad que sigue existiendo¬Ľ.

P.-¬†¬ŅConsider√°is que es m√°s dif√≠cil para vosotras colocar vuestros textos que a los compa√Īeros varones?

Lola Blasco.- Sí, sobre todo, que lleguen a salas grandes y con producciones grandes. En mi caso, también dirijo por eso, porque ha sido una forma de colocar mis textos. He tenido que apostar por mí para que otros puedan apostar por mí.

Mar√≠a Velasco.-¬†Para m√≠, no es que nos cueste m√°s, sino que es algo enquistado desde la educaci√≥n.¬†El universo simb√≥lico al que accedemos desde peque√Īos en los libros de textos est√° dominado por po√©ticas masculinas.¬†Yo he aprendido a escribir leyendo a hombres y los jurados est√°n copados por hombres. Entonces, cuando entramos con los criterios de lo bueno y lo malo hay que ver las bases estructurales y hacia donde se hace la criba. Se admite muy mal la diferencia.

P.-¬†¬ŅQu√© opin√°is de que se etiqueten vuestras dramaturgias bajo la etiqueta de femenino? ¬ŅCre√©is que existe una sensibilidad com√ļn?

M.V.- Para mí es reduccionista. Hay tantos géneros como personas. Volver a caer en lo dicotómico y en lo dual es ir a algo que debería estar superado desde hace mucho. Bastaría con que se hubiera aplicado la ley orgánica de discriminación positiva hace tiempo para que pudiéramos estar ya aplicando otras políticas de género que tienen más que ver con el ser.

L.B.-¬†¬ŅYo me pregunto qu√© es lo que se considera femenino? No me veo nada identificada con las definiciones que se suelen dar. He le√≠do que las mujeres hacemos un teatro que tiene m√°s que ver con lo √≠ntimo, con la casa, y eso, en mi caso, es mentira. Mi teatro tiene una vocaci√≥n pol√≠tica. Escribo m√°s all√° de ser mujer. Aparte, cuando leo un texto, pocas veces sabr√≠a decir el g√©nero del autor.

Lucía Carballal.- Estoy de acuerdo con ellas, pero sí creo que en el sistema existe una asociación de temas, sensibilidad o enfoques más femeninos o masculinos. Es decir, también los hombres sufren esto. A ellos se les asocia el thriller o el policiaco y una productora les confía a estos géneros presumiendo que serán más propios, mientras que si quieren algo con corazón, buscan mujeres. Al final, son encasillamientos que vienen de los sistemas de presupuestos.


ESPERANZA.¬†La √ļnica productora en la sala, Concha Busto, quien ha gestado m√°s de 100 montajes proyectos y que actualmente tiene en cartelera P√°ncreas, una coproducci√≥n del CDN que lleva varios meses de √©xito, asegura que ella nunca ha prestado atenci√≥n al g√©nero a la hora de elegir libretos.¬†¬ęYo siempre he trabajado seg√ļn el texto. Si el libreto me encanta y son todo mujeres, maravilloso. Si son hombres tambi√©n. No me he fijado en el g√©nero.¬†Si me he rodeado de t√©cnicas mujeres es porque me ha parecido que eran muy buenas, simplemente. De hecho en mis equipos siempre hemos sido m√°s mujeres¬Ľ.

Busto ha sido jefa de producci√≥n en el Teatro Espa√Īol, con Jos√© Luis G√≥mez; en el CDN, con Llu√≠s Pasqual, y en la Compa√Ī√≠a Nacional de Teatro Cl√°sico, con Marsillach, asegura que nunca pens√≥ en dedicarse al teatro. ¬ęYo ven√≠a de las grandes empresas y sab√≠a defenderme con los contratos y la contabilidad. Pero en 1974 fui la primera mujer en hacer de gerente de gira. Y en estos a√Īos he visto c√≥mo muchas se han incorporado a todos los √°mbitos de las artes esc√©nicas. Hay que tener esperanza¬Ľ.